La Iglesia de San Antón, un templo que permanece abierto las 24 horas y que es ya símbolo de acogida y esperanza en Madrid, volvió a llenarse de emoción este 14 de febrero de 2026 para celebrar el Día de San Valentín, la gran fiesta del amor en todas sus formas. Como cada año, la iglesia se convirtió en un punto de encuentro para familias, parejas, niños bautizados en el templo y visitantes que quisieron participar en una tradición que une fe, afecto y comunidad.
Uno de los elementos más significativos de esta celebración es la presencia de las reliquias de San Valentín, custodiadas en una urna de madera dorada y cristal dentro de la iglesia. Estas reliquias —una calavera, tibias y osamentas del santo— fueron un regalo del Papa al rey Carlos IV, quien finalmente las entregó a los escolapios como patronos del templo.
Ante esta urna, fieles y visitantes participaron en el tradicional gesto de atar cintas del amor como símbolo de compromiso, gratitud o petición de amor verdadero. Tal y como recordaba el Padre Ángel, este gesto renueva cada año la esperanza y la unión de quienes acuden al templo: “como cada año, atamos las cintas como compromiso de amor a la reja que custodia las reliquias de San Valentín.”
La festividad culminó con una misa solemne celebrada a las 19h.

